El Madrid saca un empate de donde no lo había contra un Barça pensando en el Benfica
El Clásico de la liga entre el FC Barcelona y el Real Madrid se saldó con un injusto 1-1 para el Barça, que tuvo muchísimas ocasiones pero no supo aprovechar. Para el Barça no es mal resultado, pero sabiendo las ocasiones que tuvo se le quedan las ganas de haber podido aumentar la diferencia con el Madrid a 14 puntos, en vez de a los 11 que siguen.
El ambiente fue el de las grandes citas. Impresionante. El Camp Nou, lleno hasta los topes (más de 98.000 espectadores), recibió a los suyos con un 'mosaico' que cubría todo el aforo. Sobre fondo azulgrana, podía leerse la inscripción: "Sempre Barça!". Todo parecía listo para una noche mágica.
El Barça pudo sentenciar e irse al descanso con una goleada contundente, pero no lo hizo. Su superioridad fue aplastante, su dominio total y las ocasiones, casi todas suyas. Pero aún así, el Real Madrid salió airoso. Y eso que el conjunto blanco jugó con diez desde el minuto 24, cuando Roberto Carlos se 'autoexpulsó' al insultar al árbitro.
A los 3 minutos Van Bommel tuvo un mano a mano con Casillas tras un espectacular pase de "Ronnie" que lo plantó solo aunque el balón se perdió por la línea de fondo a medio metro del palo derecho de la portería madridista.
El Madrid solo encontraba la posibilidad de ataque por la banda derecha con Cicinho y Beckham, todo lo contrario de Barça que jugaba a placer con velocidad y tranquilidad.
En una de esas combinaciones se gestó el 1-0. Van Bommel recuperó un balón en el área después de una buena parada de Casillas, y Roberto Carlos entró por detrás derribándole. Medina Cantalejo no lo dudó: penalty. Infantil, pero penalty. Ronaldinho convirtió en gol el lanzamiento (22'). El brasileño cumplió con la promesa que le hizo esta semana a una niña sordomuda y celebró el tanto haciendo el gesto de aplaudir en lengua de signos, alzando y agitando sus manos.
Poco después, llegó otra de las jugadas claves del encuentro. Roberto Carlos cometió una falta clarísima a Larsson, agarrando al sueco por el brazo en una jugada por su banda, y el árbitro señaló falta. El brasileño, que poco antes ya había visto una amarilla por protestar, volvió a discutir airadamente la decisión de Medina Cantalejo, y éste le mostró la roja directa. Según el acta, le insultó llamándole "mierda".
Curiosamente, la expulsión de Roberto Carlos (24') marcó un punto de inflexión y el Barça, quizá por exceso de confianza, soltó el pie del acelerador. López Caro reforzó su defensa dando entrada a Mejía por Robinho (34'). Y el Madrid no sólo aguantó el tipo, sino que encima empató.
Tras el descanso, el Barça salió con ímpetu, pero de nuevo sin acierto. La falta de precisión y puntería de los de Rijkaard en los metros finales empezaba a ser exasperante. Y las florituras, excesivas. Además, emergió con fuerza la figura de Iker Casillas, que una vez más se erigió en el salvador de su equipo. Las ocasiones se sucedieron y fue un muro infranqueable.
En el 47', Eto'o volvió a tener el gol en sus botas, pero entre Casillas y el poste impidieron que el balón entrara. En el 65', Larsson falló un mano a mano ante el meta madridista tras recibir otra soberbia asistencia de Ronaldinho. En el 75', desvió a córner un obús de Ronaldinho desde la frontal. Y, ya en el descuento, Larsson falló un remate de cabeza a bocajarro, con la grada cantando el gol. Poco antes, Puyol se había dado un golpe en la cabeza con Sergio Ramos y fue sustituído por Gabri. Por fortuna, lo suyo no es nada importante, al contrario que Motta, que se perderá el partido contra el Benfica.






Sergio dijo
Solo decir una cosa acerca del partido,porque a estas alturas todo el mundo sabe lo que ocurrió en el Camp Nou.Al Madrid solo le dejaron empatar en Barcelona,por culpa otra vez más del hombre del silbato.Perjudicó al Madrid en el penalti,luego en la expulsión porque un buen arbrito sabe la situación en la que está ese jugador y no puede expularlo por una tonteria.Y luego al final en el penalti no señalado a Ronaldo.
2 Abril 2006 | 11:41 PM