Aunque el nuevo sistema operativo de Microsoft no tuvo un gran éxito de ventas durante su primera semana si que se apreció un aumento considerable en el número de ordenadores comprados.
Las ventas de las copias embaladas de Windows Vista en las tiendas durante sus primeros días no ha tenido nada que ver con la repercusión que en su día tuvo el Windows XP.
De hecho, los datos de los estudios de mercado mostraron que el número de las copias de Vista compradas son casi el 59 por ciento más bajas que las ventas de su precursor.
Eso sí, aunque las ventas de copias-embaladas fueran más débiles, las ventas de ordenador durante la semana del lanzamiento aumentaron el 67 por ciento sobre las ventas de ordenador en la misma semana un año antes. Aún así, este efecto es normal, ya que muchos consumidores esperan a que salga el nuevo sistema operativo para cambiar de ordenador, para evitarse que este anticuado en cuestión de días.